miércoles, 11 de marzo de 2015

(Isabella)

Francesco Bartolozzi "Isabella y Zerbino"


                                    "te ne farò l’esperienza ancora,
                                    non ne l’altrui, ma nel mio corpo or ora"

                                                                         (XXIX, 23)




oferta de tu cuello rosado

reforzado por las falsas hierbas




al golpe ebrio de la espada

que creyó no hacerle daño




cae limpia

la boca

que reúne en la muerte

su beso resignado




con la boca del cadáver

para quién no pediste más

cuando llegaste




que que se respetara

el lazo

entre ambos estados

de esa materia




"ho notizia d'un 'erba..." fue el comienzo

del ensalmo,

la mano maga que distrajo al lector

de lo que estabas ocultando




quien lee afila los dientes en la piedra

del espasmo




un mejunje de hierbas dibujadas

reducidas al asombro

sobre fuego de cipreses

un herbario

te haría invulnerable




nadie

acaso nadie

exija la violencia sobre

ninguna de ambas las partes

de tu

cuer

po




no sé, casta Isabella,

si te ha valido más ser honesta y muerta

que cualquier otra cosa

mientras viva

lunes, 9 de marzo de 2015

(Orlando)



                               "e perché sa nuotar come una lontra"
                                                                        (XXX, 5)


te cambio una yegua muerta, este pedazo de carne
por el caballo que mansamente bebe en el agua en que
nado como una nutria 

ni te rías

por curarme de sol enterré mi cuerpo en la arena
como un cadáver

ni sé si fue Angélica junto 
al escriba de mi
locura

quien casi me despierta

suyo el palafrén que  ofrezco, caballero
demudado en sangres

souvenir dorado

(sosías de un universo impracticable)

de aquello que huía con el anillo 
que desvanece
en la boca

esto yerto quebró sobre el arroyo del 
salto insuficiente

su espalda

cargué el bulto en la mía 
arrastré
sobre cada piedra
que el camino ofrecía 
como dados
con los puntos obliterados

su dígito abreviado 

ahora es que preferiría por lo móvil, caballero
tu caballo

ni te rías

no me pegues con un palo

he de ser con mi vesanía
el de dar fin a quién se opusiere

y nombre y fama a estos apartados

loco esté quién no guste oír  
signos prestados

miércoles, 4 de marzo de 2015

(Orrilo)

   
"Orrilo y Astolfo" Arnold Böcklin
 

            "chi mai d'ato cader l'argento vide,
             che gli alchimisti hanno mercurio detto,
             e spargere a raccor tutt i suo' membri,
             sentendo di costui, se ne rimembri."
                                                            (XV, 70)

por un pelo de tu cabeza
orrilo
pescada y vuelta a poner
del río

qué no dieran acaso
los hermanos

que sajan y mutilan tu carne
sin estilo

tu risa de acicate 
inmundo

ladronzuelo de los extenuados

se desgrana 
por la tierra

como mercurio

y el dedo del lector sobre la letra
rejuntando tu cuerpo

en el futuro

dice a Astolfo el secreto
del cabello
que hay que cortarte por que
mueras

pero qué ahora 
qué sucede

el de inglaterra 
suelta 

se la lleva


y gritar quieres 

¡espera!
sin tu boca

por no saber cuál
rasura todos
con la espada

cuerpo que lo persigue cae

cara de entre los brazos 
se decolora

por un pelo de tu cabeza
orrilo

(hijo de hada y duende)

toda esta historia


viernes, 27 de febrero de 2015

(Rodomonte)

"Isabella y Rodomonte" Giovan Battista Vanni

                                                                 
                                 "con tutte l'arme andò per mezzo l'aque,
                                 come s'intorno avesse tante galle." 
                                                                                    (XVIII,24)


las escamas de la armadura de dragón
cintilan como el cuerpo de un pez
cuando emerges al otro lado de la
estrofa

se aduerme tu furia fiero moro

y de la nada en un haz la nada
se concierta

no habrá materia suficiente para la
reconstrucción del poema 

ni pieles anónimas 
para la tormenta de tajos

pero salta otra vez los muros
salta con pies de fieltro
por que no te oigan los cobardes

antes de que sus cabezas
midan todo lo del aire

                         "et egli il passò destro come un veltro
                          e fece nel cader strepito, quanto
                          avesse avuto sotto i piedi il feltro:" 
                                                                       (XIV, 130)

martes, 24 de febrero de 2015

(Alcina)



                                                                                 



depongamos la armas, caballeros

llegados al reino del exorno y el mirto enamorado



dormiremos en la hierba pintada

la siesta de Ruggiero



el aire será caudal de pesca sin anzuelo



y todo deseo del hada

todo encaje

de viejos amantes transmutados



un anillo mágico nos hará verla

tal es

esa belleza taciturna de ojos blandos



una vieja descolgada de un mil de espantos



pero nada importe

el encanto es irrompible



continuaremos esperándola en la alcoba



adivinando

                  ser sus pasos aquel ruido tenue



mientras ella se perfuma

morosamente



en la eternidad de nuestro ansia

miércoles, 11 de febrero de 2015

(Bradamante)



avanza por la fronda 

avanza entre las partículas 

que dejó el guerrero 

vibrando en la página

-si el verde esmalte que  la domina

permitiera al rayo de este ojo 

pasar más allá de las primeras plumas de

sus lances- 


del vagabundeo  de los paladines interminables 

por los vanos senderos de sus octavas:


locos de amor,

hablando solos, luchando con quien sea:

enanos, tramposos, cíclopes, gigantes

las artimañas de un mago alado

ejércitos enteros o los mismos árboles


la lengua, liebre encandilada en detenido salto,

tendría su vislumbre completa,

su gusto exacto 

avanza entonces amasada en dialecto de Ferrara

con sólo el soplo del amor en su cabeza, y la miniatura de Ruggero

en la  distancia

martes, 10 de febrero de 2015

(Angélica)

                                                                                                                       




Angélica dijo larguen, huyendo disparada del poema, ignorando lo imposible de su empresa. Aquí no hay salirse de la palabras, escurrirse entre las concupiscentes lenguas que la nombran. Desnuda para la orca en la Isla del Llanto,  de arena entre los dedos gordos de los paladines enamorados, desposada automática de Medoro, raspando sus nombres  en la mente de  Orlando. 

las leyes que gobiernan este mundo tipográfico incluyen las modificaciones que produce la contemplación de su cuerpo en fuga perpetua. 
la red de oro nos envuelve, como la saliva de la araña que sabrá licuar siempre nuestra sangre. 
este es sólo uno de los senderos que se abren en la selva, y son muchos los ilusionados.